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La oración es como "la respiración normal de los hijos de Dios",
que yo soy. En una familia, los miembros se comunican entre ellos casi de
la misma manera como respiran, por una forma de necesidad natural, la
necesidad de comunión. ... Nosotros pertenecemos a la familia de Dios.
Yo le imploro a Dios porque El me implora a mí. El no me ordena ... más
bien, El respeta mi libertad. El busca ardien- temente mi amor. El me dice
sus deseos, su inmenso anhelo por mi felicidad y mi Santidad. Cuando rezo,
trato que mis deseos sean los mismos de Dios. El motivo e inspiración de
mi oración es, en un análisis final, mi anhelo por Dios, el deseo
vehemente que El llegue a mí.
( Madre Jean-Theophane pm, Retour au Coeur, vol. 2,
p. 311)
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| Desde muy temprana edad la vida de Marie Rivier fue marcada por una
profunda relación con María, y su Fé y confianza en su intercesión
continuaron a lo largo de su vida y permanece hoy en todas las Hermanas de
la Presentación de María por todo el mundo. Con una muy especial devoción a la Virgen María, nosotros la honramos
con una tierna y filial piedad. Interior y exteriormente moldeamos
nuestro ser , para ser como ella. Le rezamos con confianza en todas
nuestras necesidades.
Regla de Vida
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